Una de las principales ventaja que da Google Chrome es que cada ventana o pestaña va en un proceso diferente, de esta forma si falla una pestaña o ventana no les afectará a las demás.

Pero en equipos poco potentes esto puede llegar a ser un problema ya que como mínimo cada proceso suele consumir unos 16 MB nada más abrir la pestaña sin cargar ninguna web, si tenemos 10 pestañas esto nos suma 160 MB (de base, que en realidad sería mucho más).

Por defecto Google Chrome ejecuta un proceso por cada web abierta.

Para cambiar esto y comprobar si nos conviene más de una manera u otra, vamos al acceso directo de Google Chrome y hacemos clic derecho / propiedades y añadimos el parámetro que más nos convenga.

  • –process-per-site Un proceso por cada sitio (por defecto)
  • –process-per-tab Un proceso por cada pestaña
  • –single-process Un único proceso
Con este pequeño truco podremos “aumentar” el rendimiento en equipos poco potentes, pero si una pestaña falla también lo harán las demás.